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Criando

Es posible criar y seleccionar los esquejes de las plantas cuando están creciendo, floreciendo y madurando más rápido. Algunas plantas naturalmente van a ser mejor que otras respecto a esto, y es fácil seleccionar no sólo las plantas más potentes para clonar o criar, sino también aquellas que crecen o florecen más rápido. Encuentra la planta que crezca más rápido y críala con tu “mejor” planta masculina para que tenga un florecimiento rápido, una raza potente. Clona tu planta más rápida para hacerte enseguida con un jardín con un sola raza. Con el tiempo te ahorrará mucho tiempo de espera puesto que no tendrás que esperar tanto a que tus plantas maduren. Cuando una planta macho esté empezando a florecer (de 2 a 4 semanas antes que las hembras) deberías alejarla de las hembras para que las polinice. Llévala a un área separada. Cualquier lugar donde pueda tener unas pocas horas de luz al día será adecuado, pudiendo ser un sitio cerca de una ventana en una habitación separada de la casa. Pon papel de periódico o cristal para recoger todo el polen que expulse la planta. Mantén una planta macho viva indefinidamente por medio de doblar la parte superior de la planta para que la planta tenga un shock suave que retrase su madurez. O toma la parte superior de la planta a medida que madura y pon las ramas en agua, sobre un plato de vidrio. Agita las ramas cada mañana para que suelten el polen en el plato y luego recoge todos los pedacitos con un bisturí para guardarlos. Una planta macho podada de esta manera te dará estará viva indefinidamente y continuará produciendo flores si se adapta a los periodos de oscuridad. ¡Es mucho mejor que poner el polen en el frigorífico! El polen fresco siempre es mejor. Guarda el polen en una bolsa con cierre hermético en el congelador. Déjalo allí durante un mes. Puede llevar a las plantas hembras algunas semanas más antes de que estén listas para polinizarse. Pon un poco de papel toalla en la bolsa para que actúe como secante. Una planta está preparada para polinizarse 2 semanas después de que los racimos de las flores hembras aparezcan. Si polinizas demasiado pronto, puede que no funcione bien. Espera hasta que las flores hembras estén bien preparadas y que todos los pelillos blancos estén a la vista. Apaga todos los ventiladores. Utiliza una bolsa de papel para polinizar una de las ramas de la planta hembra. Utiliza diferentes polens de diferentes plantas macho en ramas separadas. Envuelve la bolsa alrededor de la rama y espolvoréala donde se abre la rama. Agita la rama con fuerza. Moja la bolsa de papel después de unos pocos minutos con un pulverizador y luego retírala con cuidado. También funcionan las bolsas de plástico con cierre. Enfunda la bolsa en la rama macho y agita el polen. Quita con cuidado la bolsa y ábrela. Debería llenarse con mucho polvo de polen. Para polinizar, colócala en una única rama de una planta hembra, pon la cremallera de tal modo que no se escape nada de polen. Agita la bolsa y la rama al mismo tiempo. Déjala durante una hora o dos y agítala de nuevo. Quítala después de unas horas. Tu rama estará bien polinizada y empezará a dar señales de una producción e semillas en 2 semanas, con semillas maduras que emergerán de los cálices en torno a las 3 o 6 semanas. Una rama polinizada puede crear cientos de semillas, así que no sería necesario polinizar más de una o dos ramas en muchos casos.

Cuando mezcles dos variedades diferentes, se podría crear una tercera variedad. Si sabes las características que buscas en tu nueva cepa, necesitarás varias plantas entre las que elegir para tener buenas posibilidades de encontrar las cualidades que deseas. Algunas veces, si dos plantas que se crían juntas tienen genes dominantes para unas determinadas características, será imposible que conseguir la planta que quieres con un simple cruce. En este caso, será necesario cruzar dos plantas de la misma batida de las semillas que hayan dado del cruce inicial. Haciéndolo de esta manera, estarán disponibles los genes recesivos y tan sólo conseguirás la personalidad que quieres para tu planta de este modo.

Normalmente, es mejor que sólo cruces dos cepas que sean muy diferentes. De esta manera, una quedará en lo que nos referimos como “vigor híbrido”. En otras palabras, a menudo las mejores cepas se crean cogiendo dos cepas muy diferentes y apareándolas. Las plantas menos robustas pueden ser el resultado de un cría conjunta, dado que el gen recesivo puede llevar a una reducción de potencia.

La cría de híbridos puede ser muy diferente de unos a otros. Cada planta de la misma remesa de semillas de la misma planta, será diferente. Por tanto es necesario probar por separado cada planta y decidir si es digna individualmente de lo que buscas. Si encuentras una que sobresalga por encima de las demás en términos de florecimiento temprano, gran producción y buenos efectos, es la planta que tienes que clonar y seguir criando.

Adentrarnos en la genética de las plantas es algo que se sale del objetivo principal de este trabajo. Busca más en Marijuana Botany; Smith para información más detallada en este campo.