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Cultivo de guerrilla

Con cultivo de guerrilla nos referimos a la manera de culitvar pero fuera de tu propia propiedad, o en un sitio remoto fuera de tu propiedad accesible para las personas. Es posible encontrar localizaciones que por una razón o por otra no son fácilmente accesibles o son de propiedad privada.

Intenta plantar fuera de tu propiedad, o en otra propiedad adyacente, de este modo si encuentran la plantación, no sabrán que has sido tú. Si no has sido tú, nadie te ha visto ahí y por tanto no hay evidencias físicas de tu presencia (huellas dactilares, restos de pelo, etc.) entonces es virtualmente imposible que te persiguan por ello, aunque los policías crean saber a quién le pertenece.

Nunca digas a nadie que cultivas. Tu mejor defensa es que simplemente pasabas por la zona y decidiste echar un vistazo. También puedes llevar una caña de pescar o unos binoculares y decir que ibas de pesca o a ver pájaros.

Nunca digas a nadie dónde tienes las plantas localizadas. A no ser que sea tu socio. No lleves a visitantes para que las vean, a no ser que sea tiempo de cosecha y puedas hacer la cosecha el mismo día o el día siguiente.

Asegúrate de que las plantas no están a la vista. Toma un camino diferente para llegar hasta ellas si no están en una parte segura de tu propiedad y cubre las huellas para que parezca que no hay huellas. Haz pasos en falso en el sendero para que en caso de que alguien te venga siguiendo se confunda. No aparques en la carretera principal. Busca siempre un lugar discreto para aparcar donde pases desapercibido. Ten un área de seguridad si no plantas cerca de casa. Siempre ten una buena razón a mano para decir por qué estás en la zona y ten los utensilios necesarios para que te crean.

Las áreas de maleza y de robles venenosos son perfectos si puedes acceder hasta ellos. Los robles venenosos tienes que limpiarlos para que no te de una reacción alérgica. Teknu es una solución jabonosa especial que desactiva el roble venenoso antes de que haga reacción. Aplícate Teknu inmediatamente después de haber hecho contacto y luego date un ducha 30 minutos más tarde.

Intenta plantar debajo de los árboles, al lado de matorrales y pon sólo pocas plantas. Entrena a las plantas para que crezcan hacia los lados o haz algo para evitar el clásico “árbol de navidad” que forman la mayoría de las plantas que crecen desentrenadas. Atar la parte superior de la planta al suelo hará que las plantas crezcan hacia el sol y te dará más producción a lo largo de toda la estación de cultivo. Las plantas pueden crecer debajo de los árboles si están en un ángulo en el que el sol les da varias horas al día luz. Utiliza zapatos que luego no vayas a utilizar para ocultar tus huellas. Utiliza guantes quirúrgicos para no dejar huellas así como otros utensilios que te permitan ocultarte de la policía… en caso de que seas descubierto por alguien que pase por ahí.

Pon una valla o de lo contrario las ardillas, roedores y los ciervos mordearán tus cultivos hasta que no quede nada. Una malla de alambre verde y nylon utilizado para los corrales podrá funcionar perfectamente y puede atarse alrededor de los árboles para crear una barrera fuerte. Revisala siempre y repárala en cada visita que hagas a tu jardín. Una barrera de pita de pescapr, una a una altura de unos 45 cm. y otra a 90 cm. para mantener alejados a los ciervos de tu cosecha.

La Gopher Granola (un tipo de roedor) vive en zonas como el Norte de las montañas de California, así que tanto los castores como este tipo de roedores se comerán tu cosecha si tienen la oportunidad. ¡Incluso la mejor vaya del mundo no podrá mantener alejadas a las ratas de tus plantas! No utilices jabón para mantener alejados a los ciervos, ¡atraerá a las ratas! (La grasa que hay en los jabones les atraerá). Pon granos de veneno en un comedero al que sólo los animales pequeños puedan acceder, así ni los pájaros ni los ciervos podrán acceder. Coloca el veneno lo primero de todo, incluso antes de plantar. Las ratas tienen que comer el veneno unos días antes hasta que les empiece a hacer efecto. Te darás cuenta que es más fácil cultivar en un invernadero que en tu jardín trasero pues podrás controlar mejor si las ratas se comen o no tu plantación en el exterior.

Cuando plantes lejos de casa, en un paraje salvaje, el agua es el factor más importante, seguida de la seguridad. La cantidad de cultivos que puedas plantar dependerá proporcionalmente del agua que tengas disponible. Si tienes que llevar agua, llévala en una mochila en caso de que te encuentres con alguien de camino a tu jardín. Parecerá que eres un simple excursionista, no un cultivador.

Uno de los aspectos más dificultosos a la hora de plantar en el exterior puede ser al querer transportar tus plantas hasta el área de cultivo. Normalmente empezarás cultivando en interior, o en el exterior pero dentro de tu jardín, y luego las transportarás hasta un sitio donde puedan crecer bien. Podría ser deseable que en primer lugar detectases y separase las plantas masculinizadas de las feminizadas así no tendrías que esforzarte en transportar/transplantar/regar las masculinizadas.

Un consejo es utilizar cubos de lana de roca de unos 8 cm. para empezar a cultivar las semillas y luego poner 20 de ellos en un bandeja, lo cubres con otra bandeja y lo llevas hasta el sitio de cultivo. Puedes plantar los cubos directamente en la tierra. Si te descubren, decir que estás enterrando un gato muerto puede ser una buena excusa. ¡Poca gente te pedirá ver un cuerpo muerto!

Un cultivador que conocemos ya se han rendido con lo de las semillas. Ha tenido varias razas que ha querido clonar e incluso empezó a criar 200 clones en su recinto para luego trasplantarlas al exterior en cajas hasta el sitio de cultivo. Con esto se evita las plantas macho, no tener que diferenciarlas, que no haya hierbajos, que no haya semillas que todavía estén germinando, que no haya inseguridades genéticas, que no haya necesidad de trasplante, regar, transporte de tus plantas, simplemente cogerlas y plantarlas. ¡Sin pesadillas con la polinización ni esfuerzos en balde!