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Plagas

Tienes que evitar por todos los medios las plagas o de lo contrario todos tus esfuerzos podrían no haber servido para nada. Los ácaros y áfidos son las peores, pero a largo plazo tendrás que estar atento a las polillas, los gusanos y los hongos. Las cápsulas de piretro te puede ayudar a tener un espacio libre de todas estas plagas y luego puedes utilizar algunos spray comprados o fabricados en casa para que se encarguen del resto. Cuando traigas plantas del exterior, echa piretro en cada hoja y también en el tallo de la planta así como en la tierra. Vigílalas durante 1 semana o 2 y retira cualquier resto de bichos o incluso de huevos que haya podido dejar. Esto debería ser válido para un mes o dos, suficiente si no quieres tener problemas a la hora de cosechar.

Los hongos son otro obstáculo en el camino para conseguir una buena cosecha. Cuando las flores están aproximadamente a medio desarrollar son susceptibles de que les ataquen los hongos o de que pudran los capullos. Parecer ser que las condiciones para que se desarrollen los hongos son las temperaturas entre 15ºC y 25ºC y cuando la humedad es alta. Los hongos son muy destructivos y se expanden rápidamente. Tienen una esporas que viajan de capullo en capullo por el viento así que es imposible de prevenirlas o pararlas si las condiciones climatológicas les favorecen. Si las cosas empiezan a ir mal y los hongos atacan tu plantas, tendrás que quitar tus plantas inmediatamente para evitar que se contagie otras plantas.

Algunos cultivadores son de la idea de retirar únicamente la sección del capullo que esté afectada mientas que otros cultivadores son de la idea de retirar toda la rama. Retirando toda la rama te aseguras de que el hongo está suprimido totalmente y además le permite al cultivador tener una muestra de la cosecha unas semanas antes.

Los hongos pueden echar a perder tu cosecha rápidamente, así que invierte un poco en un fungicida SEGURO y rocía a las plantas antes del florecimiento para evitar que los hongos sean un problema. No rocíes las plantas si no has tenido problemas con los hongos antes. Mantén los niveles de humedad bajos, haz circular el aire en el espacio de cultivo y mantén a raya las plantas del exterior respecto de aquellas que estén en el interior. No esperes hasta después del florecimiento, dado que no es una buena idea aplicar el fungicida directamente en las plantas.

La mayor parte de los fungicidas son muy desagradables y no querrás ingerirlos así que es necesario que los que utilices sean apropiados para las plantas comestibles. Asegúrate antes de comprar un producto que sea perfecto para lo que lo vas a utilizar. Lo encontrarás en la mayoría de los centros de jardinería.

Utiliza una solución de espuma como Safer Insecticidal Soap para evitar problemas de áfidos. Utiliza algo de jugo de tabaco y chile en polvo añadido con esto para los ácaros. Puedes utilizar Dr. Bronnars Soap con algo de detergente para platos en una botella de spray si quieres ahorrar algo de dinero.

El piretro únicamente debería utilizarse en circunstancias extremas directamente sobre las plantas, pero también puede utilizarse en un armario o en un invernadero en las esquinas para evitar que se acerquen las arañas y animales así. Actúa en una semana en elementos no tóxicos y puede quitarse de la planta mediante soluciones de detergente y luego aplicando agua clara. El piretro es una de las mejores soluciones para los ácaros de las araña, si lo rocías en las plantas jóvenes en la etapa temprana de florecimiento. Si lo haces en la etapa tardía de florecimiento, el tabaco y la solución de pimienta/espuma es tu mejor apuesta, para algo que sea de continuo, en los reversos de las hojas que estén infectadas.

Los ácaros de las arañas son de lejos uno de los peores problemas que hay en mi jardín. He aprendido que no es bueno meter plantas de fuera en un espacio interior. Siempre están infectadas con plagas y amenzan con infectar el espacio de cultivo interior. Es mucho más práctico trabajar CON las estaciones y regenerar las plantas en el exterior durante el verano, antes que llevarlas dentro y regenerarlas bajo una luz constante. Empieza a cultivar una planta en interior y luego llévala al exterior en la primavera para que florezca. Haz una o dos cosecha, dale nitrógeno durante todo el verano y se regenerará naturalmente y volverá a florecer en el otoño.

Una vez que la planta haya estado en exterior, déjala en exterior.