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Plantando en el interior

Un pequeño especio interior debería ser ideal para que germinasen las semillas. Estos comienzos vegetativos si se llevan a cabo en exterior para que maduren antes de la primavera, quedarán congelados con las primeras heladas. Incluso este espacio puede ser un armario, una parte de tu habitación, el sótano, un ático o una habitación que no utilices. Algunas personas incluso dejan habitaciones al completo para esta actividad.

El espacio debe estar libre de toda luz no sólo evitarás la luz sino visitantes indeseados o robos de tus semilleros.

El espacio en sí deberá estar ventilado. Abrir la puerta del armario será suficiente para la ventilación si el espacio en el que has puesto las semillas concentra mucho calor debido a las luces. El aire limpio tanto de entrada como de salida es lo mejor. Un ventilador por ejemplo para remover el aire en lo alto de un ático o fuera en el tejado y otro para sacar el aire de dentro hacia fuera. Utiliza ventiladores de antiguas torres de ordenador, disponibles en muchas tiendas por menos de 4 euros. Puedes también hacerte con unos potenciómetros para regular la velocidad / sonido de los ventiladores. Utiliza silicona para asegurar los ventiladores al PVC de unos 4 o 6 cm de tubería que sirva para reforzar el armazón de la estructura. Utiliza bastante silicona para evitar que los ventiladores vibren en exceso y así conseguirás que las paredes no resuenen por las oscilaciones de los ventiladores.

Protege las paredes con papel de alumino, la cara de sin brillo hacia fuera para difundir la luz y prevenir puntos calientes, o pienta las paredes de blanco para que se refleje la luz. Mylar aluminizado, también es una buena opción. Podrás conseguir alrededor de 25 hojas por 15 € o un pliego de 4 hojas enrolladas). Los espejos no tienen una buena utilidad, ya que el cristal se come la luz.

Protege el suelo del armazón con plástico para evitar que haya derrames de agua, etc. Instala un interruptor y asegúrate de qué lámparas vas a utilizar. Siempre coloca lámparas HID en un estante o en una parte algo más alta para que así consigas que si hay derrames de agua, no se estropeen. También puedes crear como una especie de tarima flotante para evitar que quede el agua.

Protege el suelo del armazón con plástico para evitar que haya derrames de agua, etc. Instala un interruptor y asegúrate de qué lámparas vas a utilizar. Siempre coloca lámparas HID en un estante o en una parte algo más alta para que así consigas que si hay derrames de agua, no se estropeen. También puedes crear como una especie de tarima flotante para evitar que quede el agua.

Instala una cortina para separar esta estantería del área principal sobre todo cuando estén floreciendo. Esto permitirá que la zona de plantación siga su curso independientemente de si hay oscuridad o claridad en la zona. Puedes utilizar velcro para retirar y sujetar las cortina así como bridas. Un vinilo blanco con interior de color blanco es lo que mejor funcionaría.

Ahora lo que necesitas es la luz. Un par de luces serán perfectas si tan sólo estás empezando a plantarlas en interior y luego las llevarás a plantar en un invernadero exterior. Puedes comprarlas con portalámparas por unos 8€ cada uno, o sin portalámparas por unos 6€. Intenta buscar algunas que estén de oferta. Utiliza una bombilla fría y otra caliente para conseguir el mejor ambiente de cultivo para la planta. No gastes mucho en bombillas caras pues a veces no te van a aportar toda la luz que necesitas y por tanto no te funcionarán en la mayoría de las veces (mira luego las indicaciones). Si una bombilla fría es lo máximo que puedes pagar o que encuentras, utilízala. Son perfectas y son de las más baratas (entorno a 1,50€ cada una).